Cómo mantener limpia la arena del arenero (y cada cuánto rellenarla)
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Mantener limpia la arena del arenero es simple: tápala cuando no se use, rastríllala de vez en cuando y rellénala una vez al año. Con eso tus hijos siempre juegan con arena limpia.
La rutina de siempre
- Rastríllala para soltarla y sacar hojas, palitos o juguetes olvidados.
- Tápala con lona o tapa cuando no se use: es lo que evita que los gatos del barrio la usen de baño.
- Si se moja con lluvia, déjala secar al sol antes de taparla. Tapar arena húmeda es lo que la echa a perder.
Si se puso dura
La arena se apelmaza cuando se moja y se seca muchas veces, sobre todo en el fondo. No hay que cambiarla: se suelta rastrillándola o revolviéndola con una pala hasta que vuelva a quedar suelta. Hazlo con la arena seca, no mojada.
Si aparecen bichos
Los bichos llegan cuando hay humedad o restos de comida. Destápala unas horas al sol —la arena seca no les sirve— y saca lo que encuentres. Por eso conviene que los niños no coman dentro del arenero.
Si quieres dejarla como nueva
Pasa la arena por un harnero o colador grueso en un día seco: se van las hojas, las piedritas y los grumos, y queda solo la arena. Si una parte quedó muy sucia —o un gato la descubrió— esa parte se saca y se repone, no hace falta cambiarla toda.
¿Se echa a perder?
No, la arena no vence. Si la mantienes limpia y seca, dura. Lo que sí pasa es que baja de nivel: se va de a poco en los zapatos y en los bolsillos, y al cabo de una temporada se nota a simple vista. Ahí es cuando toca rellenar.
Para rellenar, usa siempre arena segura: pide tu arena para niños Cimic y calcula cuánta necesitas con la calculadora.